Cuando pensamos en Baja Sur, usualmente lo que viene a la mente es: Desierto y Ballenas cosas que sin duda son correctas y más allá de eso, de una u otra forma fungen como el estandarte de este increíble estado.

Hay un momento en el año, de mediados de octubre a principios de diciembre, justo antes del inicio de la temporada de ballenas en la que en las afueras de la bahía magdalena podemos presenciar uno de los espectáculos naturales mas subestimados en todo México: el nado con marlín rayado.


La actividad consiste en salir de la bahía hacia el mar abierto en el pacífico, donde nuestro capitán se enfoca en buscar parvadas de aves quienes nos indican la presencia de sardinas cerca de la superficie y por lo consiguiente marlín por debajo del agua.

Una vez identificado el lugar es donde nos ponemos nuestras mascaras y aletas ya que al llegar hay que saltar de inmediato…


Una vez en el agua y es donde la magia comienza: nos toca observar al marlín tratando de mantener a una bola de carnada lo mas cerca a la superficie que sea posible, ya que de esta manera las tienen acorraladas, si la sardina logra sumergirse, ahí es donde tiene la oportunidad perfecta para escapar.

Este no solo es un espectáculo natural de cazador vs presa (que ya de por si es suficiente) sino una sinfonía de color y movimiento:

El tono de azul del pacifico al entrar al agua es impactante, el cambio de color del marlín de tonos claros a oscuros al moverse en el agua, la sincronía de miles de sardinas tratando de escapar y el tintineo plateado que acompaña a cada cambio brusco de dirección.

Todo esto siempre acompañado de otro tipo de fauna, como leones marinos que se acercan con curiosidad a nosotros cuando nadamos, tortugas y siempre existe la posibilidad de toparnos con ballenas en sus rutas migratorias hacia el sur, especialmente si lo hacemos mas hacia finales de noviembre.

Si bien el objetico es el marlín, los paisajes y la gastronomía de la zona jamás decepcionan: montañas, dunas, esteros, mariscos, las mejores tortillas de harina.

Y algo que les aporta mucho más valor a estas excursiones es la convivencia con nuestros anfitriones locales quienes generalmente son pescadores que han empezado a diversificar sus esfuerzos y se están dedicando cada vez mas al turismo de naturaleza en temporada y el resto del año continúan sus labores de pesca y en algunos casos son algunos de los principales conservacionistas de la zona…

Esta sin duda es una de las experiencias mas inesperadas en todo México y algo que cualquier aficionado de la fauna debe hacer por lo menos una vez en la vida….